En la cocina, cómo acabar antes, limpiar menos y ahorrar dinero.

29-may-2010 Macarena Montero

Transparencia y medidas - M.Montero
Transparencia y medidas - M.Montero
Simplificar, ser práctico, prevenir, y usar trucos al cocinar, en los electrodomésticos, en los utensilios, y a la hora de comer, hace ganar mucho tiempo.

Cualquiera puede simplificar el trabajo en la cocina, por ejemplo, apuntando un artículo en la lista de la compra cuando se abra el último igual para no descubrir repentinamente que falta, en unos tiempos en los que resulta impensable pedir una tacita de azúcar a la vecina… porque ni se la conoce.

A continuación se enumeran menaje, electrodomésticos y trucos de todo tipo que facilitan enormemente tanto la limpieza como el hecho de cocinar.

Utensilios básicos para tardar y limpiar menos

  1. Cuchara-soporte de barro al lado de los fuegos para no manchar la encimera.
  2. Tapa de metal para la vitrocerámica, con el fin de ocultarla cuando no se tiene tiempo de limpiarla, y que también sirve -en cocinas pequeñas- como utilísima encimera accesoria al venir de la compra.
  3. Batería con tapas transparentes (para ver la cocción sin necesidad de abrir) y con medidas interiores (para echar los líquidos directamente sin tener que utilizar un medidor previo).
  4. Tapa de plástico en el microondas para evitar salpicaduras y la limpieza consiguiente.
  5. Plancha (de enchufe) en la propia mesa para que cada uno se ocupe de su filete, pescado o verdura, con las respectivas palas de madera.
  6. Woks, pues sirven tanto de cacerola como de sartén, y porque por su forma similar a un cono requieren menos aceite o líquido a la hora de cocinar.
  7. Sartén y cazo de tamaño mínimo –de unos 11 ó 12 centímetros de diámetro- para freír ajos, para cocer un sólo huevo, y para pequeños restos, por ser mucho más fáciles de limpiar y por desperdiciar menos aceite, leche, mantequilla o agua que las normales.

Trucos para ahorrar tiempo y dinero en la cocina

Cocinar siempre el doble y congelar lo que no se necesite, con el fin de tener menú los días que no haya tiempo de hacerlo (como recipientes sirven los botes de cristal y las bandejas blancas de poliespán de los alimentos).

Llenar el fregadero de agua y jabón mientras se cocina, para ir reblandeciendo los cacharros que se vayan utilizando.

Investigar atajos del microondas, como la coliflor, que en menos de quince minutos se hace directamente con el plástico del supermercado, sin romperse y sin oler.

En la lavadora, utilizar bola en lugar de jabón en polvo o líquido.

Prescindir del papel de cocina, que puede sustituirse perfectamente por un trapo.

Disponer una lámina de papel de aluminio en la parte baja del horno y/o forrar con ella los hornillos, si en un momento dado no se dispone de tiempo para limpiarlos.

Comprar unas tapas de repuesto para los fogones -las de metal dorado redondas- y ponerlas cuando ya se hayan limpiado, con el fin de lucir la zona de cocción siempre impecable (las viejas -con mal aspecto por el uso continuado- se guardarán en un cajón para usarlas exclusivamente al cocinar).

Hacer siempre el doble de salsas y de refritos y guardarlos en el congelador para añadirlos rápidamente a un filete a la plancha o para darle un sabor diferente a un arroz.

Partir por la mitad los espaguetis antes de echarlos a la cacerola para que no se peguen entre ellos.

Electrodomésticos prácticos y al servicio del usuario

  • Existen lavadoras con programas diarios de 15 minutos para sábanas de una noche, para prendas usadas poco tiempo o para ropa que no resista lavados intensos.
  • Son igualmente muy prácticos los electrodomésticos con pantalla de tiempo de lavado o de cocinado restante si hay que salir de casa en un plazo determinado.
  • En hornos sin temporizador puede comprarse un reloj-gallinita para ir haciendo otras tareas sin sobrepasar el tiempo de horneado.
  • En la nevera conviene guardar alimentos similares siempre en los mismos estantes (en uno lácteos, en otro carnes y embutidos) para no olvidar restos y para encontrarlo todo a la primera.
  • Cada vez más instrucciones de lavavajillas aconsejan no enjuagar los cacharros antes de introducirlos –excepto residuos de rebozados y similares-, y limitarse a tirar los restos a la basura. La razón es que se utiliza el doble de agua y de tiempo.
  • Incluso los cacharros muy sucios (siempre sin restos) pueden fregarse posteriormente a mano más fácilmente si vuelven a salir algo manchados, pero se evitará hacerlo si aparecen limpios.
  • En este electrodoméstico también debe tenerse especial cuidado con los granos de maíz, porque obstruyen interiormente los orificios por los que sale el agua, y son complicados de sacar.

Cómo ahorrar en productos de limpieza

Las bayetas ecológicas se amortizan enseguida porque consiguen más brillo, no dejan restos y se utilizan única y exclusivamente con agua del grifo, sin necesidad de jabones ni otro tipo de productos. Sólo hay que tener en cuenta que, para que no pierdan propiedades, deben lavarse a mano y exclusivamente con jabón neutro (tipo Lagarto).

Los cristales se limpian más fácilmente y quedan mejor utilizando periódicos.

Las toallas y la ropa interior de algodón en desuso son los mejores y más económicos trapos de cocina.

Y por último, un bote a pistola con agua, zumo de limón y amoniaco sustituye muy efectivamente a cualquier producto de limpieza, en caso de mala racha económica.

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